Y en aquel
momento la estrella aquella, que habían visto en el Oriente, volvió de nuevo a
guiarles hasta que llegaron a la gruta, y se posó sobre la boca de ésta,
entonces vieron los magos al niño con su MADRE MARIA, y sacaron dones de sus cofres: oro, incienso y mirra.
La
bienaventurada y gloriosa siempre VIRGEN MARIA, descendía
de la estirpe regia, y pertenecía a la familia de David, había nacido en
Nazaret y fue educada en El TEMPLO DEL SEÑOR, en la
ciudad de Jerusalén, su padre se llamaba JOAQUÍN
y su madre ANA, era Nazaretana por
parte de su padre y betlemita por la de su madre.
La vida de estos
esposos era sencilla y recta en la presencia DEL
SEÑOR e irreprensible y piadosa ante los hombres, tenían dividida su hacienda en tres partes:
ü
una parte la destinaban para el Templo
De Dios
y sus ministros;
ü
la segunda parte se la daban a los pobres y
peregrinos;
ü
y la tercera parte, quedaba reservada para
las necesidades de su servidumbre y para si mismos.
Más estos hombres,
tan queridos De Dios y piadosos para con sus prójimos, llevaban
veinte años de su vida conyugal en casto matrimonio, sin obtener descendencia.
Tenían hecho voto,
sin embargo, de que si Dios les
concedía un vástago, lo consagrarían al servicio divino, por este motivo,
acostumbraban a ir durante el año al Templo De Dios con
ocasión de las fiestas.
Estaba ya próxima la
fiesta de dedicación del templo y JOAQUIN se dirigió
a Jerusalén en compañía de algunos paisanos suyos.
Era Sumo
Sacerdote
a la sazón (en esta ocasión), ISACAR, éste, al ver a JOAQUIN entre sus conciudadanos dispuestos con ellos a ofrecer sus
dones, le menospreció y desdeño sus presentes preguntándole ¿cómo
tenía cara para presentarse entre los prolíficos, el que era estéril?, le dijo, además, que sus ofrendas no debían
ser aceptadas a DIOS, por cuanto le consideraba indigno de
posteridad, y adujo el testimonio de la escritura, que declaraba “Maldito
al que no hubiera engendrado varón en Israel”, quería, pues,
decirle que debía primero verse libre de esa maldición teniendo hijos y que
sólo entonces, podría presentarse con
ofrendas ante la vista del Señor.
JOAQUÍN, quedó muerto de vergüenza ante tamaña injuria
y se retiró a los pastizales donde estaban los pastores con sus rebaños, sin
querer tornar, para no exponerse a semejantes desprecios por parte de los
paisanos que habían presenciado la escena y oído lo que el Sumo
Sacerdote
le había echado en cara.
Llevaba ya algún
tiempo en aquel lugar, cuando un día que estaba solo, se le presentó un ANGEL DE DIOS rodeado de un inmenso
resplandor, él quedó turbado ante su vista, pero el ANGEL DE LA APARICIÓN le libró del temor diciendo:
“Joaquín, no tengas miedo ni te asustes por mi visión, has de saber que soy un ANGEL DEL SEÑOR, EL me ha enviado a ti, para anunciarte que tus plegarias han sido
escuchadas y que tus limosnas han subido hasta su presencia, ha tenido a bien poner sus ojos en tu
confusión, después que llegó a sus oídos el oprobio de esterilidad que
injustamente se te dirigía - DIOS es verdaderamente vengador del
delito, más no de la Naturaleza y por eso, cuando tiene a bien cerrar la
matriz, lo hace para poder abrirla de nuevo de una manera mas admirable y para
que quede bien en claro que la prole no es fruto de la pasión, sino de la liberalidad
divina”
“Sábete, pues, que ANA,
tu mujer, va a darte a luz una hija, a quien tu impondrás el nombre de María. Esta vivirá consagrada a DIOS desde su niñez en consonancia
con el voto que habéis hecho, y ya desde el vientre de su madre, se verá llena del Espíritu Santo, no comerá ni beberá cosa alguna impura, ni pasará su vida entre el bullicio de la
plebe, sino en el recogimiento del TEMPLO DEL SEÑOR, para que nadie pueda llegar a sospechar ni decir cosa alguna
desfavorable de ella”
“Y cuando vaya creciendo su edad, de la misma manera que
ella, nacerá de Madre estéril, así,
siendo virgen, engendrará a su vez, de
manera incomparable AL HIJO DEL ALTÍSIMO, el nombre de éste
será JESÚS, porque de acuerdo con su significado, ha de ser - el salvador
de todos los pueblos”.–
“Esta será para ti la señal de que es verdad cuanto acabo de
decirte:
Cuando llegues a la
puerta dorada de Jerusalén, te
encontraras a ANA tu mujer,
que vendrá a tu encuentro,
ella, que está preocupada por tu
tardanza en regresar, se alegrará hondamente al poderte ver de nuevo”
“Soy un ANGEL DE
DIOS, que me he dejado ver hoy de tu mujer cuando hacia su
oración, sumida en llanto” -
JOAQUÍN se postró en
actitud de humilde adoración y le dijo:
-
Si
es que he encontrado Gracia ante tus ojos, ten a bien reposar un poco en mi
tienda y Bendecir a tu siervo -
- A lo que
repuso EL ANGEL:
“No te llames Siervo Mío, sino mas bien CONSIERVO; pues ambos estamos en la condición de servir al mismo
Señor. Mi comida es invisible y mi bebida
no puede ser captada por ojos humanos; por lo cual no haces bien en invitarme a
que entre en tu tienda, será mejor que
ofrezcas a DIOS en holocausto
(ofrenda), lo que habías de presentarme a mí -
Entonces, JOAQUÍN
tomó un cordero sin defecto y dijo al
ANGEL:
-
Nunca me hubiera yo atrevido a ofrecer a DIOS un holocausto (ofrenda), si tu mandato
no me hubiera dado potestad de hacerlo -
- EL ANGEL replicó:
“Tampoco te hubiera invitado yo a ofrecerlo, de no conocer El Beneplácito Divino”
Y sucedió que, al
ofrecer JOAQUÍN Su Sacrificio,
juntamente con el perfume de éste y, por decirlo así, con el humo, EL ANGEL se elevó al cielo.
Entonces JOAQUÍN se postró con la faz en Tierra
y estuvo echado desde la hora sexta hasta la tarde, cuando llegaron sus
jornaleros lo levantaron a viva fuerza desde el suelo, contándoles Joaquín la visión por él tenida.
Estando cavilando
sobre su regreso, quedose dormido y en sueños se le aparece nuevamente EL ANGEL DEL SEÑOR, quien le reitera:
“Yo soy EL ANGEL que
te ha sido dado por custodio; baja, pues, tranquilamente y vete al lado de ANA, porque las obras de misericordia
que tanto ella como tú habeis hecho, han
sido presentadas ante el acatamiento DEL ALTÍSIMO, quien ha tenido a
bien, legaros una posteridad, tal cual nunca han podido tener desde el
principio los santos y profetas DE DIOS, ni aún podrán tenerla en el
futuro” –
MARÍA, la hija
de ANA Y JOAQUÍN, fue concebida de
forma tan misteriosa como lo fue JESÚS.
La obra Del Espíritu Santo aparece igualmente clara en la concepción de MARÍA, tal como
ocurriría años mas tarde en la de JESÚS DE NAZARET.-
Cuando el mismo ÁNGEL que se apareció a JOAQUÍN, se presenta ante ANA, le entrega las siguientes
indicaciones, manifestándole:
“No tengas miedo, ANA,
ni creas que es un fantasma lo que tienes a tu vista, soy EL ANGEL DEL SEÑOR que presentó vuestras oraciones y limosnas ante el acatamiento
de DIOS, ahora acabo de ser
enviado a vosotros para anunciaros el nacimiento de una hija cuyo nombre será MARÍA, y que ha de ser bendita entre todas las mujeres. Desde el
momento mismo de nacer, rebosará en ella La Gracia Del
Señor y permanecerá en la casa paterna los tres
primeros años
hasta que termine su lactancia, después vivirá consagrada
al servicio de DIOS y no abandonará el templo hasta que llegue el tiempo de la
discreción (menstruación). Allí permanecerá sirviendo a DIOS con ayunos y oraciones de noche y de día y absteniéndose de
toda cosa impura. Jamás conocerá varón,
sino que, ella sola, sin previo ejemplo y libre de toda mancha, corrupción o
unión con hombre alguno, dará a luz siendo VIRGEN, AL HIJO, y siempre esclava, Al Señor que Con Su Gracia, Su Nombre Y Su Obra Es Salvador De Todo El Mundo”
–
Cumplidos nueve
meses después de ésto, ANA dio a luz
una hija y le puso por nombre MARÍA.
Al tercer año, sus
padres la destetaron, luego se marcharon al templo, y, después de ofrecer sus
sacrificios a DIOS, le hicieron
donación de su hijita MARÍA, para que viviera entre aquel grupo de vírgenes que se
pasaba día y noche alabando a DIOS.
Y al llegar frente a
la fachada subió tan rápidamente las quince gradas, que no tuvo tiempo de volver su vista atrás y
ni siquiera sintió añoranza de sus padres, cosa tan natural en la niñez. Esto dejó a todos estupefactos, de manera que
hasta los mismos pontífices quedaran llenos de admiración.-
Y MARÍA era la
admiración de todo el pueblo; pues, teniendo sólo tres años, andaba con un paso
tan firme, hablaba con una perfección tal y se entregaba con fervor a las
alabanzas divinas, que nadie la tendría por una niña, sino más bien, por una
persona mayor. era, además, tan asidua en la oración como si tuviera ya
treinta años.-
Su faz era
resplandeciente cual nieve, de manera
que con dificultad se podía poner en ella la mirada, se entregaba con asiduas a las labores de la
lana, y es de notar que lo que mujeres mayores no fueron nunca capaces de
ejecutar, ésta lo realizaba en su edad mas tierna.-
Esta era la norma de
vida que se había impuesto:
- desde la
madrugada hasta la hora tercia, hacía oración;
- desde
tercia hasta nona, se ocupaba en sus labores;
- desde nona
en adelante, consumía todo el tiempo en oración hasta que se dejaba ver EL ÁNGEL DEL SEÑOR, de cuyas manos
recibía el alimento.
- y así iba
adelantando más y más en las vías de oración.-
Finalmente, era tan
dócil a las instrucciones que recibía en compañía de las vírgenes más antiguas,
que no había ninguna mas pronta que
ella para las vigilias, ninguna mas erudita en la ciencia divina, ninguna mas
humilde en su sencillez, ninguna interpretaba con más donosura (gracia)
la salmodia (alabanza) ninguna era más gentil en su caridad, ni mas pura en
su castidad, ni, finalmente, mas perfecta en su virtud. Pues ella era siempre constante, firme,
inalterable y cada día iba adelantando más.
Cada día usaba
exclusivamente para su refección (sustento)
el alimento que le venia por manos DEL ÁNGEL, repartiendo entre los pobres el que le daban los pontífices.-
Frecuentemente se
veía hablar con ella a LOS ANGELES,
quienes la obsequiaban con cariño de íntimos amigos y si algún enfermo lograba
tocarla, volvía inmediatamente curado a su casa.
Más La Virgen Del Señor iba
adelantando en las virtudes a la par que aumentaba en edad; y, según las
palabras Del Salmista, su padre y su
madre la abandonaron pero Dios la tomó
consigo.
Diariamente tenia
trato con LOS ÁNGELES, asimismo,
gozaba todos los días de La Visión Divina,
la cual la inmunizaba de toda clase de males y la inundaba de bienes sin
cuento. Así llegó hasta los catorce
años, haciendo con su conducta que los malos no pudieran imaginar en ella nada
reprensible y los buenos tuvieran su vida y comportamiento por dignos de
admiración.
Solía entonces
anunciar públicamente El Sumo Pontífice
que todas las doncellas que vivían oficialmente en el Templo y hubiesen
cumplido la edad convenida, retornaran a sus casas y contrajeran matrimonio, de
acuerdo con las costumbres del pueblo y el tiempo de cada una.
Todas se sometieron
dócilmente a esta orden menos MARÍA, La Virgen
Del Señor,
quien dijo que no podía hacer aquello, dio como razón el que estaba consagrada
al servicio de Dios
espontáneamente y por voluntad de sus padres, y que, además, había hecho al
Señor voto de virginidad, por lo que no estaba dispuesta a quebrantarlo por la
unión matrimonial.
Viose entonces en
gran aprieto El Sumo Sacerdote,
pensando por una parte que no debía violarse aquel voto para no contravenir a
la escritura, que dice:
- haced votos al seÑor y
cumplidlos –
Y no atreviéndose
por otra, a introducir una costumbre
desconocida para el pueblo, así, pues,
mandó que, con ocasión de la fiesta ya cercana, se presentaran todos los
hombres de Jerusalén y sus contornos para que su consejo pudiera darle luz
sobre la determinación que había que tomarse en asunto tan difícil.
Realizado el
plan, fue sentir común de todos, que debía consultarse al Señor sobre esta cuestión,
se pusieron pues, en oración y El
Sumo Sacerdote se acercó para consultar a Dios y al momento se dejó sentir en los oídos de todos una
voz proveniente del ORÁCULO y del
lugar del propiciatorio – decía esta Voz que:
“En conformidad con el
vaticinio de ISAIAS - Debía buscarse
alguien a quien se encomendase y con quien se desposase aquella
VIRGEN, pues es bien sabido que ISAIAS dice:
- Brotará un
tallo de la raíz de JOSÉ y se elevará una flor de su tronco, sobre ella
reposará El Espíritu Del Señor; Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento,
Espíritu de Consejo y de Fortaleza, Espíritu de Conciencia y de Piedad y será
inundada del Espíritu de Temor Del Señor. -
De acuerdo, pues,
con esta profecía, mandó que todos los varones pertenecientes a la casa y
familia de David, aptos para el matrimonio y no casados, llevaran sendas varas
al altar y dijo que el dueño de la vara
que una vez depositada hiciera germinar una flor, y en cuyo ápice se posara El Espíritu Del Señor en forma de una paloma, sería el designado
para ser el custodio y esposo de la virgen.
Entre todos los
varones estaba uno de la casa de David llamado JOSE, quien nada más de
colocar la vara encima del altar, se
posó sobre su extremidad la paloma procedente del cielo.
Esto patentizó bien
a las claras que era EL con quien
debía desposarse la Virgen.
Se celebraron, pues,
los esponsales como de costumbre, y JOSÉ se retiró a la ciudad de Belén,
para arreglar su casa y disponer todo lo necesario para la boda.
MARÍA, por su
parte, La Virgen Del Señor, retornó a
la casa de sus padres en Galilea,
acompañada de las siete doncellas coetáneas suyas y compañeras desde la niñez,
que le habían sido dadas por El Sumo
Sacerdote.-
Por entonces, los sacerdotes se reunieron y acordaron hacer
un velo para el TEMPLO DEL SEÑOR y el Sacerdote
dijo:
-
Llamadme algunas doncellas sin mancha de la tribu de David -
Se marcharon los
Ministros y, después de haber buscado, encontraron siete vírgenes, entonces el Sacerdote le vino a la memoria el
recuerdo de MARÍA, y los
emisarios se fueron y la trajeron. Después que introdujeron a todas en el
templo, dijo el sacerdote:
-
Echadme suertes a ver quien es la que ha de bordar el oro, el amianto, el lino,
la seda, el jacinto, la escarlata y la verdadera púrpura.-
Y la escarlata y la
púrpura auténtica, le tocaron a MARÍA, quien, escogiéndolas se marchó a su casa.
En aquel tiempo se
quedó mudo Zacarías, siendo sustituido por Samuel hasta tanto que pudo hablar.
MARÍA tomó en
sus manos la escarlata y se puso a hilarla. - Cierto
día, cogió MARÍA un cántaro y se fue a llenarlo de agua, mas he aquí que se dejó oír una voz que
decía:
- Dios te salve, de ser llena de gracia, El
Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres -
Y ella se puso a
mirar en torno, a derecha e izquierda, para ver de donde podía
provenir esta voz; toda temblorosa se marchó a su casa,
dejó el ánfora, cogió la púrpura,
se sentó en su escaño y se puso a hilarla.
Más de pronto, UN ÁNGEL DEL SEÑOR se presentó ante ella, diciendo:
“ - No temas MARÍA, pues has hallado gracia ante EL SEÑOR OMNIPOTENTE y vas a concebir
por su palabra - ”
Pero ella, al oírlo, quedó perpleja y dijo entre si:
- ¿Deberé yo,
concebir por virtud Del Dios Vivo y habré de dar a luz luego, como las
demás mujeres? -
- A lo que
respondió EL ANGEL:
“No será así, MARÍA, sino que la virtud DEL SEÑOR, te cubrirá con su sombra;
por lo cual, además,
El Fruto Santo que ha de nacer de ti, será
llamado Hijo
Del Altísimo, tú le pondrás por Nombre JESÚS, pues EL salvará a su pueblo de sus
propias iniquidades -
Entonces dijo MARÍA:
- He aquí a la esclava Del Señor en su presencia –
Hágase en MÍ según tu palabra
Y concluida su labor
con la púrpura y la escarlata, se la llevó al Sacerdote. Este la bendijo y exclamó:
- MARÍA, El
Señor ha ensalzado tu nombre y serás bendecida en todas las generaciones de
la Tierra. -
llena de gozo, MARÍA, se fue a casa de Isabel su parienta, llamó a la puerta y, al oírla Isabel,
dejó la escarlata, corrió hacia la puerta, abrió y, al ver a MARÍA le bendijo
diciendo:
- ¿De dónde a mí el que la Madre de mi Señor
venga a mi casa ? , pues fíjate que el fruto que llevo en mi seno se ha puesto
a saltar dentro de mi, como para bendecirte -
Pero MARÍA se había
olvidado de los misterios que la había comunicado el ARCÁNGEL GABRIEL y elevó
sus ojos al cielo y dijo:
- ¿Quién
soy yo, Señor, que todas las generaciones me bendicen? -
Y pasó tres meses en
casa de Isabel y de día en día su embarazo iba aumentando, y, llena de
temor, se marchó a su casa y se escondía de los hijos de Israel. Cuando sucedieron
estas cosas, tenía ella dieciséis años.
Mientras esto
sucedía, JOSÉ se hallaba en la
ciudad marítima de Cafernaum ocupado
en su trabajo, pues su oficio era de carpintero. Permaneció allí nueve meses consecutivos, y cuando
volvió a casa, se encontró con que MARÍA estaba embarazada; por lo cual se puso a temblar y,
todo angustiado exclamo:
-
Señor DIOS MIO, recibe mi alma, pues me es mejor ya morir, que vivir - y al decir esto
lloraba y se lamentaba diciendo:
- ¿Con qué cara me voy a presentar Al Templo De Dios? - ¿Cómo
voy a atreverme a fijar la mirada en los sacerdotes? - ¿Qué he de hacer? -
Y mientras decía estas cosas, pensaba
en ocultarse y despacharla, estaba ya determina a levantarse y de noche y huir
a algún lugar desconocido, cuando se le
apareció UN ÁNGEL DE DIOS y le dijo:
“JOSE, Hijo de David, no tengas reparo en ADMITIR A MARIA, como
esposa tuya – pues lo que lleva en sus
entrañas es fruto Del Espíritu Santo
- Dará luz a un hijo, que se llamara JESUS,
porque será Quien Salve a su pueblo de sus pecados-
Levantándose JOSÉ del
sueño y, dando gracias AL SEÑOR, SU DIOS, contó a MARÍA y a sus compañeras la visión que había tenido y
consolado por lo que se refería a MARÍA, le dijo a esta:
- He
hecho mal en abrigar sospechas contra ti –
Y vino una orden del Emperador Augusto para que se
hiciera el censo de todos los habitantes de Belén y de Juda. Y JOSE, aparejando su asna, hizo
acomodarse a MARIA sobre
ella, y mientras un hijo suyo iba delante llevando la bestia del ronzal, JOSE les acompañaba. Y al llegar a mitad del camino, dijo MARIA a JOSE
- Bájame, porque el fruto de mis entrañas pugna
por venir a luz - y le ayudó a apearse del asna, diciéndole:
-
¿Dónde podría yo llevarte para guardar tu pudor? - porque estamos al descampado -
Y
encontrando una caverna, la introdujo dentro, y habiendo dejado con ella a sus hijos, se fue
a buscar una partera hebrea en la Región de Belén.
Y comentó:
- Y Yo, JOSE, me eche a andar, pero no podía avanzar; y al levantar mis ojos
al espacio, me pareció ver como si el aire estuviera estremecido de asombro; y
cuando fijé mi vista en el firmamento, lo encontré estático, y los pájaros del
cielo inmóviles, y al dirigir mi mirada
hacia atrás, ví un recipiente en el
suelo y unos trabajadores echados en actitud de comer, con sus manos en la
vasija, pero los que simulaban masticar, en realidad no masticaban, y los
que parecían estar en actitud de tomar la comida, tampoco la sacaban del plato;
y finalmente, los que parecían introducir los manjares en la boca, no lo
hacían, sino que todos tenían sus rostros mirando hacia arriba.-
-También habían unas
ovejas que iban siendo arreadas, pero no daban un paso, sino, que estaban
paradas, y el pastor levantó su diestra para bastonearlas con el cayado, pero quedó su mano tendida en el aire
y al dirigir mi vista hacia la corriente del río, vi como unos cabritillos
ponían en ella sus hocicos, pero no bebían,
en una palabra, todas las cosas eran en un momento apartadas de su curso
normal.
y entonces una mujer
que bajaba de la montaña me dijo:
- ¿Dónde vas tu? -
a lo que
respondí:
- ando
buscando una partera hebrea -
ella
replicó:
- pero, ¿tu eres de Israel?
- Y
respondí:
- si -
- ¿y quien es - añadió- la que
esta dando a luz en esa gruta?
- es
mi esposa -
dije yo, a lo que ella repuso:
- entonces ¿No es tu mujer?
- Yo le
contesté -
- Es MARÍA la que se crió en el
templo DEL SEÑOR, que aunque me cayó en suerte a mí por mujer, no lo es, sino
que ha concebido por virtud Del Espíritu Santo-
- Y le
interrogó la partera:
- ¿Y es esto verdad?-
JOSE respondió:
- Ven
y verás -
- Entonces la partera se puso en camino
con el, al llegar al lugar de la gruta, se pararon, y he aquí que ésta estaba
sombreada por una nube luminosa, y exclamó la partera:
- Mi alma ha sido engrandecida hoy, porque han
visto mis ojos cosas increíbles pues ha nacido La Salvación Para Israel -
De repente, la nube
empezó a retirarse de la gruta y brilló dentro - UNA
LUZ TAN GRANDE - que
nuestros ojos no podían resistirla.
Ésta, por un momento comenzó a
disminuir hasta tanto que apareció EL
NIÑO y vino a tomar el pecho de su madre, MARÍA, la partera
entonces dió un grito diciendo:
- Grande es para mí el día de hoy, ya que he
podido ver con mis propios ojos un nuevo milagro -
- Al salir
la partera de la gruta vino a su encuentro Salomé, y ella exclamo:
- Salomé, Salomé, tengo que contarte una
maravilla nunca vista, y es que una virgen ha dado a luz; cosa que como sabes,
no sufre la naturaleza humana -
Pero Salomé
repuso:
- Por vida Del
Señor, Mi Dios, que no creeré tal cosa, si no me es dado introducir mi dedo y examinar
su naturaleza - y habiendo entrado la partera, le dijo a MARÍA:
- Disponte, porque hay entre nosotras un
gran altercado con relación a ti - Salomé, pues, introdujo su dedo en
la naturaleza, más de repente lanzó un grito diciendo:
- ¡ Hay de
mí! - ¡Mi maldad y mi incredulidad
tienen la culpa! - Por tentar al DIOS VIVO,
se desprende de mi cuerpo mi mano carbonizada - y dobló
sus rodillas ante EL SEÑOR, diciendo:
- Oh DIOS de
nuestros padres, acuérdate de mi, porque soy descendiente de Abraham, de Isaac
y de Jacob; no hagas de mi un escarmiento para los hijos de Israel, devuélveme mas bien a los pobres, pues tu
sabes, SEÑOR, que en tu nombre ejercía mis curas, recibiendo de ti mi salario - y apareció un ÁNGEL DEL CIELO, diciéndole:
- Salomé, Salomé, EL SEÑOR te ha escuchado acerca tu mano AL NIÑO, tómalo, y habrá para ti alegría y gozo -
- Y se
acercó Salomé y lo tomó, diciendo:
- Le adoraré
porque ha nacido para ser El Gran Rey De Israel - más de repente se
sintió curada y salió en paz de la gruta.
- Entonces se oyó una voz que decía:
- Salomé, Salomé, No Digas Las Maravillas Que Has Visto hasta Tanto
El NIÑO esté en Jerusalen -
La doncella
adoró A
Aquel
a quien reconoció haber ella misma alumbrado.
El
NIÑO
lanzaba de SÍ resplandores lo mismo que El
Sol,
estaba limpísimo y era gratísimo a la vista, pues SÓLO EL apareció como paz
que apacigua todo.... Aquella luz se multiplicó y oscureció con su resplandor
el fulgor del sol, mientras que dentro de la gruta se vio inundada de una
intensa claridad.
La partera quedó
llena de estupor y de admiración y el miedo se apoderó de ella, pues tenía fija
la vista en el intenso resplandor que despedía la luz que había nacido.
Y esta LUZ fuese poco
a poco condensando y tomando la forma de UN
NIÑO – hasta que apareció un infante, como suelen ser los hombres al
nacer, luego entonces cobró valor, se
inclinó, lo tocó, le levantó en sus manos con gran reverencia se llenó de
espanto al ver que tenia el peso propio de un recién nacido, lo examinó y vió que no estaba manchado en lo
mas mínimo, sino que todo su cuerpo estaba nítido, como acontece con la rociada
Del
Dios Altísimo, era ligero de peso, y radiante a la vista, al momento llamó a JOSE, y puso al niño en sus brazos.-
Fuente: Basado en los textos de los libros Apócrifos de la Biblia,
citados textualmente en el libro "Los Astronautas De Yahvé" cuyo
Autor es Juan José Benítez, Periodista español y el mas renombrado Investigador
del fenómeno Ovni en el planeta,
Carlos Ignacio.
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