domingo, 11 de enero de 2015

VIDA DE LA AMADA MADRE MARÍA

Y en aquel momento la estrella aquella, que habían visto en el Oriente, volvió de nuevo a guiarles hasta que llegaron a la gruta, y se posó sobre la boca de ésta, entonces vieron los magos al niño con su MADRE MARIA, y sacaron dones de sus cofres: oro, incienso y mirra.

La bienaventurada  y gloriosa siempre VIRGEN MARIA, descendía de la estirpe regia, y pertenecía a la familia de David, había nacido en Nazaret y fue educada en El TEMPLO DEL SEÑOR, en la ciudad de Jerusalén, su padre se llamaba JOAQUÍN y su madre ANA, era Nazaretana por parte de su padre y betlemita por la de su madre.

La vida de estos esposos era sencilla y recta en la presencia DEL SEÑOR e irreprensible y piadosa ante los hombres,  tenían dividida su hacienda en tres partes:
ü      una parte la destinaban para el Templo De Dios y sus ministros;
ü      la segunda parte se la daban a los pobres y peregrinos;
ü      y la tercera parte, quedaba reservada para las necesidades de su servidumbre y para si mismos.

Más estos hombres, tan queridos De Dios y piadosos para con sus prójimos, llevaban veinte años de su vida conyugal en casto matrimonio, sin obtener descendencia.

Tenían hecho voto, sin embargo, de que si Dios les concedía un vástago, lo consagrarían al servicio divino, por este motivo, acostumbraban a ir durante el año al Templo De Dios con ocasión de las fiestas.

Estaba ya próxima la fiesta de dedicación del templo y JOAQUIN se dirigió a Jerusalén en compañía de algunos paisanos suyos.

Era Sumo Sacerdote a la sazón (en esta ocasión), ISACAR,  éste, al ver a JOAQUIN entre sus conciudadanos dispuestos con ellos a ofrecer sus dones, le menospreció y desdeño sus presentes preguntándole ¿cómo tenía cara para presentarse entre los prolíficos, el que era estéril?,  le dijo, además, que sus ofrendas no debían ser aceptadas a DIOS,  por cuanto le consideraba indigno de posteridad, y adujo el testimonio de la escritura, que declaraba “Maldito al que no hubiera engendrado varón en Israel”, quería, pues, decirle que debía primero verse libre de esa maldición teniendo hijos y que sólo entonces,  podría presentarse con ofrendas ante la vista del Señor.

JOAQUÍN,  quedó muerto de vergüenza ante tamaña injuria y se retiró a los pastizales donde estaban los pastores con sus rebaños, sin querer tornar, para no exponerse a semejantes desprecios por parte de los paisanos que habían presenciado la escena y oído lo que el Sumo Sacerdote le había echado en cara.

Llevaba ya algún tiempo en aquel lugar, cuando un día que estaba solo, se le presentó un ANGEL DE DIOS rodeado de un inmenso resplandor, él quedó turbado ante su vista, pero el ANGEL DE LA APARICIÓN le libró del temor diciendo:

“Joaquín, no tengas miedo ni te asustes por mi visión,  has de saber que soy un ANGEL DEL SEÑOR, EL me ha enviado a ti,  para anunciarte que tus plegarias han sido escuchadas y que tus limosnas han subido hasta su presencia,  ha tenido a bien poner sus ojos en tu confusión, después que llegó a sus oídos el oprobio de esterilidad que injustamente se te dirigía - DIOS es verdaderamente vengador del delito, más no de la  Naturaleza  y por eso, cuando tiene a bien cerrar la matriz, lo hace para poder abrirla de nuevo de una manera mas admirable y para que quede bien en claro que la prole no es fruto de la pasión, sino de la liberalidad divina”

“Sábete, pues, que ANA, tu mujer, va a darte a luz una hija, a quien tu impondrás el nombre de María. Esta vivirá consagrada a DIOS desde su niñez en consonancia con el voto que habéis hecho, y ya desde el vientre de su madre,  se verá llena del Espíritu Santo,  no comerá ni beberá cosa alguna impura,  ni pasará su vida entre el bullicio de la plebe, sino en el recogimiento del TEMPLO DEL SEÑOR, para que nadie pueda llegar a sospechar ni decir cosa alguna desfavorable de ella”

“Y cuando vaya creciendo su edad, de la misma manera que ella,  nacerá de Madre estéril, así, siendo virgen, engendrará a su vez,  de manera incomparable AL HIJO DEL ALTÍSIMO, el nombre de éste será JESÚS, porque de acuerdo con su significado, ha de ser  - el salvador de todos los pueblos”.–

“Esta será para ti la señal de que es verdad cuanto acabo de decirte:
 Cuando llegues a la puerta dorada de Jerusalén,  te encontraras a ANA  tu mujer,  que vendrá a tu encuentro,  ella,  que está preocupada por tu tardanza en regresar, se alegrará hondamente al poderte ver de nuevo”

“Soy un ANGEL DE DIOS, que me he dejado ver hoy de tu mujer cuando hacia su oración,  sumida en llanto” -

JOAQUÍN se postró en actitud de humilde adoración y le dijo:

- Si es que he encontrado Gracia ante tus ojos, ten a bien reposar un poco en mi tienda y Bendecir a tu siervo -

- A lo que repuso EL ANGEL:

“No te llames Siervo Mío, sino mas bien CONSIERVO; pues ambos estamos en la condición de servir al mismo Señor.  Mi comida es invisible y mi bebida no puede ser captada por ojos humanos; por lo cual no haces bien en invitarme a que entre en tu tienda,  será mejor que ofrezcas a DIOS en holocausto (ofrenda), lo que habías de presentarme a mí -

Entonces,  JOAQUÍN tomó un cordero sin defecto y dijo al ANGEL:

- Nunca me hubiera yo atrevido a ofrecer a DIOS un holocausto (ofrenda), si tu mandato no me hubiera dado potestad de hacerlo -

- EL ANGEL replicó:

“Tampoco te hubiera invitado yo a ofrecerlo,  de no conocer El Beneplácito Divino

Y sucedió que, al ofrecer JOAQUÍN Su Sacrificio, juntamente con el perfume de éste y, por decirlo así, con el humo, EL ANGEL se elevó al cielo.

Entonces JOAQUÍN se postró con la faz en Tierra y estuvo echado desde la hora sexta hasta la tarde, cuando llegaron sus jornaleros lo levantaron a viva fuerza desde el suelo,  contándoles Joaquín la visión por él tenida.

Estando cavilando sobre su regreso, quedose dormido y en sueños se le aparece nuevamente EL ANGEL DEL SEÑOR,  quien le reitera:

“Yo soy EL ANGEL que te ha sido dado por custodio; baja, pues, tranquilamente y vete al lado de ANA, porque las obras de misericordia que tanto ella como tú habeis hecho,  han sido presentadas ante el acatamiento DEL ALTÍSIMO, quien ha tenido a bien,  legaros una posteridad,  tal cual nunca han podido tener desde el principio los santos y profetas DE DIOS, ni aún podrán tenerla en el futuro” –


MARÍA, la hija de ANA Y JOAQUÍN, fue concebida de forma tan misteriosa como lo fue JESÚS.

La obra Del Espíritu Santo aparece igualmente clara en la concepción de MARÍA, tal como ocurriría años mas tarde en la de  JESÚS DE NAZARET.-

Cuando el mismo ÁNGEL que se apareció a JOAQUÍN, se presenta ante ANA, le entrega las siguientes indicaciones, manifestándole:

“No tengas miedo, ANA, ni creas que es un fantasma lo que tienes a tu vista, soy EL ANGEL DEL SEÑOR que presentó vuestras oraciones y limosnas ante el acatamiento de DIOS,  ahora acabo de ser enviado a vosotros para anunciaros el nacimiento de una hija cuyo nombre será MARÍA, y que ha de ser bendita entre todas las mujeres. Desde el momento mismo de nacer, rebosará en ella La Gracia Del Señor y permanecerá en la casa paterna los tres primeros años  hasta que termine su lactancia, después vivirá consagrada al servicio de DIOS y no abandonará el templo hasta que llegue el tiempo de la discreción (menstruación). Allí permanecerá sirviendo a DIOS con ayunos y oraciones de noche y de día y absteniéndose de toda cosa impura.  Jamás conocerá varón, sino que, ella sola, sin previo ejemplo y libre de toda mancha, corrupción o unión con hombre alguno, dará a luz siendo VIRGEN, AL HIJO, y siempre esclava, Al Señor que Con Su Gracia, Su Nombre Y Su Obra Es Salvador De Todo El Mundo” –

Cumplidos nueve meses después de ésto, ANA dio a luz una hija y le puso por nombre MARÍA.

Al tercer año, sus padres la destetaron, luego se marcharon al templo, y, después de ofrecer sus sacrificios a DIOS,  le hicieron donación de su hijita MARÍA, para que viviera entre aquel grupo de vírgenes que se pasaba día y noche alabando a DIOS.

Y al llegar frente a la fachada subió tan rápidamente las quince gradas,  que no tuvo tiempo de volver su vista atrás y ni siquiera sintió añoranza de sus padres, cosa tan natural en la niñez.  Esto dejó a todos estupefactos, de manera que hasta los mismos pontífices quedaran llenos de admiración.-

Y MARÍA era la admiración de todo el pueblo; pues, teniendo sólo tres años, andaba con un paso tan firme, hablaba con una perfección tal y se entregaba con fervor a las alabanzas divinas, que nadie la tendría por una niña, sino más bien, por una persona mayor. era, además, tan asidua en la oración como si tuviera ya treinta años.-

Su faz era resplandeciente cual nieve,  de manera que con dificultad se podía poner en ella la mirada,  se entregaba con asiduas a las labores de la lana, y es de notar que lo que mujeres mayores no fueron nunca capaces de ejecutar, ésta lo realizaba en su edad mas tierna.-

Esta era la norma de vida que se había impuesto:
-      desde la madrugada hasta la hora tercia, hacía oración;
-      desde tercia hasta nona, se ocupaba en sus labores;
-      desde nona en adelante, consumía todo el tiempo en oración hasta que se dejaba ver EL ÁNGEL DEL SEÑOR, de cuyas manos recibía el alimento.
-      y así iba adelantando más y más en las vías de oración.-



Finalmente, era tan dócil a las instrucciones que recibía en compañía de las vírgenes más antiguas, que no había ninguna mas pronta que ella para las vigilias, ninguna mas erudita en la ciencia divina, ninguna mas humilde en su sencillez, ninguna interpretaba con más donosura (gracia) la salmodia (alabanza) ninguna era más gentil en su caridad, ni mas pura en su castidad, ni, finalmente, mas perfecta en su virtud.  Pues ella era siempre constante, firme, inalterable y cada día iba adelantando más.

Cada día usaba exclusivamente para  su refección (sustento) el alimento que le venia por manos DEL ÁNGEL, repartiendo entre los pobres el que le daban los pontífices.-

Frecuentemente se veía hablar con ella a LOS ANGELES, quienes la obsequiaban con cariño de íntimos amigos y si algún enfermo lograba tocarla, volvía inmediatamente curado a su casa.

Más La Virgen Del Señor iba adelantando en las virtudes a la par que aumentaba en edad; y, según las palabras Del Salmista, su padre y su madre la abandonaron pero Dios la tomó consigo.

Diariamente tenia trato con LOS ÁNGELES, asimismo, gozaba todos los días de La Visión Divina, la cual la inmunizaba de toda clase de males y la inundaba de bienes sin cuento.  Así llegó hasta los catorce años, haciendo con su conducta que los malos no pudieran imaginar en ella nada reprensible y los buenos tuvieran su vida y comportamiento por dignos de admiración.

Solía entonces anunciar públicamente El Sumo Pontífice que todas las doncellas que vivían oficialmente en el Templo y hubiesen cumplido la edad convenida, retornaran a sus casas y contrajeran matrimonio, de acuerdo con las costumbres del pueblo y el tiempo de cada una.

Todas se sometieron dócilmente a esta orden menos MARÍA, La Virgen Del Señor, quien dijo que no podía hacer aquello, dio como razón el que estaba consagrada al servicio de Dios espontáneamente y por voluntad de sus padres, y que, además, había hecho al Señor voto de virginidad, por lo que no estaba dispuesta a quebrantarlo por la unión matrimonial.

Viose entonces en gran aprieto El Sumo Sacerdote, pensando por una parte que no debía violarse aquel voto para no contravenir a la escritura, que dice:

-     haced votos al seÑor y cumplidlos –

Y no atreviéndose por otra,  a introducir una costumbre desconocida para el pueblo,  así, pues, mandó que, con ocasión de la fiesta ya cercana, se presentaran todos los hombres de Jerusalén y sus contornos para que su consejo pudiera darle luz sobre la determinación que había que tomarse en asunto tan difícil.
Realizado el plan,  fue sentir común de todos,  que debía consultarse al Señor sobre esta cuestión,  se pusieron pues, en oración y El Sumo Sacerdote se acercó para consultar a Dios y al momento se dejó sentir en los oídos de todos una voz proveniente del ORÁCULO y del lugar del propiciatorio – decía esta Voz que:
“En conformidad con el vaticinio de ISAIAS - Debía buscarse alguien a quien  se encomendase y con quien se desposase aquella VIRGEN,  pues es bien sabido que ISAIAS dice:

- Brotará un tallo de la raíz de JOSÉ y se elevará una flor de su tronco, sobre ella reposará El Espíritu Del Señor; Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, Espíritu de Consejo y de Fortaleza, Espíritu de Conciencia y de Piedad y será inundada del Espíritu de Temor Del Señor. -

De acuerdo, pues, con esta profecía, mandó que todos los varones pertenecientes a la casa y familia de David, aptos para el matrimonio y no casados, llevaran sendas varas al altar  y dijo que el dueño de la vara que una vez depositada hiciera germinar una flor,  y en cuyo ápice se posara El Espíritu Del Señor en forma de una paloma, sería el designado para ser el custodio y esposo de la virgen.

Entre todos los varones estaba uno de la casa de David llamado JOSE, quien nada más de colocar  la vara encima del altar, se posó sobre su extremidad la paloma procedente del cielo.

Esto patentizó bien a las claras que era EL con quien debía desposarse la Virgen.

Se celebraron, pues, los esponsales como de costumbre, y JOSÉ se retiró a  la ciudad de Belén,  para arreglar su casa y disponer todo lo necesario para la boda.

MARÍA, por su parte, La Virgen Del Señor, retornó a la casa de sus padres en Galilea, acompañada de las siete doncellas coetáneas suyas y compañeras desde la niñez, que le habían sido dadas por El Sumo Sacerdote.-


Por entonces,  los sacerdotes se reunieron y acordaron hacer un velo para el TEMPLO DEL SEÑOR y el Sacerdote dijo:

- Llamadme algunas doncellas sin mancha de la tribu de David -

Se marcharon los Ministros y, después de haber buscado, encontraron siete vírgenes,  entonces el Sacerdote le vino a la memoria el recuerdo de MARÍA, y los emisarios se fueron y la trajeron. Después que introdujeron a todas en el templo, dijo el sacerdote:

- Echadme suertes a ver quien es la que ha de bordar el oro, el amianto, el lino, la seda, el jacinto, la escarlata y la verdadera púrpura.-

Y la escarlata y la púrpura auténtica, le tocaron a MARÍA, quien, escogiéndolas se marchó a su casa.

En aquel tiempo se quedó mudo Zacarías, siendo sustituido por Samuel hasta tanto que pudo hablar.

MARÍA tomó en sus manos la escarlata y se puso a hilarla. - Cierto día,  cogió MARÍA un cántaro y se fue a llenarlo de agua,  mas he aquí que se dejó oír una voz que decía:

- Dios te salve, de ser llena de gracia, El Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres -                                                                                     

Y ella se puso a mirar en torno, a derecha e izquierda, para ver de donde podía provenir esta voz;  toda temblorosa  se marchó a su casa,  dejó el ánfora,  cogió la púrpura, se sentó en su escaño y se puso a hilarla.

Más de pronto, UN ÁNGEL DEL SEÑOR se presentó ante ella, diciendo:

“ - No temas MARÍA, pues has hallado gracia ante EL SEÑOR OMNIPOTENTE y vas a concebir por su palabra  -  ”

Pero ella,  al oírlo, quedó perpleja y dijo entre si:

- ¿Deberé yo,  concebir por virtud Del Dios Vivo y habré de dar a luz luego, como las demás mujeres? -

- A lo que respondió EL ANGEL:

“No será así, MARÍA, sino que la virtud DEL SEÑOR,  te cubrirá con su sombra; por lo cual, además, El Fruto Santo que ha de nacer de ti, será llamado Hijo Del Altísimo, tú  le pondrás por Nombre JESÚS, pues EL salvará a su pueblo de sus propias iniquidades -

Entonces dijo MARÍA:

- He aquí a la esclava Del Señor en su presencia – Hágase en MÍ  según tu palabra

Y concluida su labor con la púrpura y la escarlata, se la llevó al Sacerdote.  Este la  bendijo y exclamó:
 - MARÍA,  El Señor ha ensalzado tu nombre y serás bendecida en todas las generaciones de la Tierra. -

llena de gozo, MARÍA,  se fue a casa de Isabel su parienta,  llamó a la puerta y, al oírla Isabel, dejó la escarlata, corrió hacia la puerta, abrió y, al ver a MARÍA le bendijo diciendo:

- ¿De dónde a mí el que la Madre de mi Señor venga a mi casa ? , pues fíjate que el fruto que llevo en mi seno se ha puesto a saltar dentro de mi, como para bendecirte -

Pero MARÍA se había olvidado de los misterios que la había comunicado el ARCÁNGEL GABRIEL y elevó sus ojos al cielo y dijo:

- ¿Quién  soy yo, Señor, que todas las generaciones me bendicen? -

Y pasó tres meses en casa de Isabel y de día en día su embarazo iba aumentando, y, llena de temor, se marchó a su casa y se escondía de los hijos de Israel.  Cuando sucedieron estas cosas, tenía ella dieciséis años.

Mientras esto sucedía,  JOSÉ se hallaba en la ciudad marítima de Cafernaum ocupado en su trabajo, pues su oficio era de carpintero. Permaneció  allí nueve meses consecutivos, y cuando volvió a casa, se encontró con que MARÍA estaba embarazada; por lo cual se puso a temblar y, todo angustiado exclamo:

- Señor DIOS MIO, recibe mi alma, pues me es mejor ya morir,  que vivir - y al decir esto lloraba y se lamentaba diciendo:

- ¿Con qué cara me voy a presentar Al Templo De Dios? - ¿Cómo voy a atreverme a fijar la mirada en los sacerdotes? - ¿Qué he de hacer? -

Y mientras decía estas cosas, pensaba en ocultarse y despacharla, estaba ya determina a levantarse y de noche y huir a algún lugar desconocido, cuando se le
apareció UN ÁNGEL DE DIOS y le dijo:

JOSE, Hijo de David, no tengas reparo en ADMITIR A MARIA, como esposa tuya – pues lo que  lleva en sus entrañas es fruto Del Espíritu Santo - Dará luz a un hijo, que se llamara JESUS, porque será Quien Salve a su pueblo de sus pecados-

Levantándose JOSÉ del sueño y, dando gracias  AL SEÑOR, SU DIOS, contó a MARÍA y a  sus compañeras la visión que había tenido y consolado por lo que se refería a MARÍA, le dijo a esta:

- He hecho mal en abrigar sospechas contra ti –

Y vino una orden del Emperador Augusto para que se hiciera el censo de todos los habitantes de Belén y de Juda.  Y JOSE, aparejando su asna, hizo acomodarse a MARIA sobre ella, y mientras un hijo suyo iba delante llevando la bestia del ronzal, JOSE les acompañaba.  Y al llegar a mitad del camino, dijo MARIA a JOSE

- Bájame, porque el fruto de mis entrañas pugna por venir a luz - y le ayudó a  apearse del asna, diciéndole:

- ¿Dónde podría yo llevarte para guardar tu pudor? -  porque estamos al descampado -

Y  encontrando una caverna,  la introdujo dentro, y  habiendo dejado con ella a sus hijos, se fue a buscar una partera hebrea en la Región de Belén.
Y comentó:

- Y Yo, JOSE, me eche a andar, pero no podía avanzar; y al levantar mis ojos al espacio, me pareció ver como si el aire estuviera estremecido de asombro; y cuando fijé mi vista en el firmamento, lo encontré estático, y los pájaros del cielo inmóviles, y  al dirigir mi mirada hacia atrás,  ví un recipiente en el suelo y unos trabajadores echados en actitud de comer, con sus manos en la vasija, pero los que simulaban masticar, en realidad no masticaban,  y los que parecían estar en actitud de tomar la comida, tampoco la sacaban del plato; y finalmente, los que parecían introducir los manjares en la boca, no lo hacían, sino que todos tenían sus rostros mirando hacia arriba.-

-También habían unas ovejas que iban siendo arreadas, pero no daban un paso, sino, que estaban paradas, y el pastor levantó su diestra para bastonearlas con el  cayado, pero quedó su mano tendida en el aire y al dirigir mi vista hacia la corriente del río, vi como unos cabritillos ponían en ella sus hocicos, pero no bebían,  en una palabra, todas las cosas eran en un momento apartadas de su curso normal.

y entonces una mujer que bajaba de la montaña me dijo:

- ¿Dónde vas tu? -
a lo que respondí:
- ando buscando una partera hebrea -
ella replicó:
- pero, ¿tu eres de Israel?
- Y respondí:
- si -
- ¿y quien es - añadió- la que esta dando a luz en esa gruta?
- es mi esposa - dije yo, a lo que ella repuso:
- entonces ¿No es tu mujer?
- Yo le contesté -
- Es MARÍA  la que se crió en el templo DEL SEÑOR, que aunque me cayó en suerte a mí por mujer, no lo es, sino que ha concebido por virtud Del Espíritu Santo-
- Y le interrogó la partera:
- ¿Y es esto verdad?-
JOSE  respondió:
- Ven y verás -
- Entonces la partera se puso en camino con el, al llegar al lugar de la gruta, se pararon, y he aquí que ésta estaba sombreada por una nube luminosa, y exclamó la partera:

- Mi alma ha sido engrandecida hoy, porque han visto mis ojos cosas increíbles pues ha nacido La Salvación Para Israel -

De repente, la nube empezó a retirarse de la gruta y brilló dentro UNA LUZ TAN GRANDE  - que nuestros ojos no podían resistirla.   Ésta,  por un momento comenzó a disminuir hasta tanto que apareció EL NIÑO y vino a tomar el pecho de su madre, MARÍA,  la partera entonces dió un grito diciendo:
- Grande es para mí el día de hoy, ya que he podido ver con mis propios ojos un nuevo milagro -

- Al salir la partera de la gruta vino a su encuentro Salomé, y ella exclamo:

- Salomé, Salomé, tengo que contarte una maravilla nunca vista, y es que una virgen ha dado a luz; cosa que como sabes, no sufre la naturaleza humana -
Pero Salomé repuso:

- Por vida Del Señor, Mi Dios, que no creeré tal cosa,  si no me es dado introducir mi dedo y examinar su naturaleza - y habiendo entrado la partera, le dijo a MARÍA:

- Disponte, porque hay entre nosotras un gran altercado con relación a ti - Salomé, pues, introdujo su dedo en la naturaleza, más de repente lanzó un grito diciendo:

- ¡ Hay de mí!  - ¡Mi maldad y mi incredulidad tienen la culpa! - Por tentar al DIOS VIVO,  se desprende de mi cuerpo mi mano carbonizada - y dobló sus rodillas ante EL SEÑOR, diciendo:

- Oh DIOS de nuestros padres, acuérdate de mi, porque soy descendiente de Abraham, de Isaac y de Jacob; no hagas de mi un escarmiento para los hijos de Israel,  devuélveme mas bien a los pobres, pues tu sabes, SEÑOR, que en tu nombre ejercía mis curas, recibiendo de ti mi salario - y apareció un ÁNGEL DEL CIELO, diciéndole:
- Salomé, Salomé, EL SEÑOR te ha escuchado  acerca tu mano AL NIÑO, tómalo, y habrá para ti alegría y gozo -

- Y se acercó Salomé y lo tomó, diciendo:

- Le adoraré porque ha nacido para ser El Gran Rey De Israel -s de repente se sintió curada y salió en paz de la gruta.  - Entonces se oyó una voz que decía:

- Salomé, Salomé, No Digas Las Maravillas Que Has Visto hasta Tanto El NIÑO esté en Jerusalen -

La doncella adoró A Aquel a quien reconoció haber ella misma alumbrado.

El NIÑO lanzaba de SÍ resplandores lo mismo que El Sol, estaba limpísimo y era gratísimo a la vista, pues SÓLO EL apareció como paz que apacigua todo.... Aquella luz se multiplicó y oscureció con su resplandor el fulgor del sol, mientras que dentro de la gruta se vio inundada de una intensa claridad.

La partera quedó llena de estupor y de admiración y el miedo se apoderó de ella, pues tenía fija la vista en el intenso resplandor que despedía la luz que había nacido.

Y esta LUZ fuese poco a poco condensando y tomando la forma de UN NIÑO – hasta que apareció un infante, como suelen ser los hombres al nacer,  luego entonces cobró valor, se inclinó, lo tocó, le levantó en sus manos con gran reverencia se llenó de espanto al ver que tenia el peso propio de un recién nacido,  lo examinó y vió que no estaba manchado en lo mas mínimo, sino que todo su cuerpo estaba nítido, como acontece con la rociada Del Dios Altísimo, era ligero de peso, y radiante a la vista,  al momento llamó a JOSE, y puso al niño en sus brazos.-


Fuente: Basado en los textos de los libros Apócrifos de la Biblia, citados textualmente en el libro "Los Astronautas De Yahvé" cuyo Autor es Juan José Benítez, Periodista español y el mas renombrado Investigador del fenómeno Ovni en el planeta, Carlos Ignacio.

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